Elecciones Estado de México

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara

Coordinador de la Maestría en Gobernanza Global de

la UDLAP-Jenkins Graduate School y

profesor-investigador de tiempo completo de la UDLAP.

Los cuartos de guerra de los partidos y candidatos presidenciales siguen analizando los resultados electorales de este domingo. Lo mismo están haciendo empresarios, inversionistas, medios de comunicación, organizaciones sociales, académicos, embajadas y grupos en redes sociales. El Estado de México fue claramente el laboratorio de experimentación del 2018. 

El PRI demostró que con información cuantitativa e implementación de trabajo de campo estratégico pueden ganar elecciones muy cerradas. Además si tienen un buen candidato son en extremo competitivos por la presidencia de la República en 2018. 

Morena demostró que es un partido fuerte en el centro del país. El PAN tiene el mayor número de gubernaturas en su historia. El PRD confirmó que es el partido bisagra más importante, por encima del PVEM, que en alianza puede definir elecciones locales y la presidencial. 

El PRI ganó el Edomex no solo por la descarada operación del gobierno federal, que en poco ayudó. Ganaron porque se situaron al centro de las preferencias electorales. El voto duro del PAN se mantuvo en los mismos niveles de 2011. El PRD creció porque tuvo un gran candidato articulado y nada más. El grupo conservador pro-familia del PAN en el Estado de México promovió el voto útil para el PRI. 

En síntesis, el PRI ganó nuevamente en el Edomex porque logró dividir a la oposición, porque articuló una campaña negativa eficaz contra AMLO-Morena las últimas semanas, porque movilizó a su base y porque su discurso no polarizó a los extremos de izquierda y derecha.

Las variables estratégicas para tener en consideración en el 2018 ya fueron comprobadas y son las mismas que explican las teorías políticas. Tener un buen candidato -al menos que se mantenga competitivo- con estructura partidista con capacidad de movilización, tener el ejemplo de buenos gobiernos para ser reelecto, buena comunicación política en gobierno y en campaña, correcto manejo de crisis durante la elección, despliegue económico durante la jornada electoral y representatividad territorial.

El PRI supo manejar estas variables para que le diera el resultado mínimo favorable para ganar en el Edomex. 

Morena va ir solo en el Estado de México para impugnar la elección. PAN y PRD impugnarán Coahuila. En Veracruz no pasará nada porque el PRI no impugnará y le agradecerá a Yunes la campaña negativa efectiva contra Morena a nivel nacional.

La única oportunidad que tiene el 50 por ciento del electorado nacional para que ni el PRI ni Morena ganen en el 2018 es la creación de un frente amplio de centro-progresista que sea competitivo contra el candidato del PRI y contra Andrés Manuel López Obrador. De esto comentaremos la próxima semana.

 

 

@gerodriguezsl

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